martes 9 de febrero de 2010

La gran conspiración de Zapatero

No hay una conspiración financiera internacional contra el gobierno de Zapatero ni contra España. Los movimientos financieros especulativos toman posiciones de riesgo cuando creen que obtendrán ganancias extraordinarias. Los fondos de inversión de alto riesgo que lo hacen es porque Zapatero y sus ministros han iniciado una danza de locos que ha terminado con la credibilidad del Gobierno de España. Y sin crédito no hay inversiones, ni trabajo, ni bienestar, ni futuro.

La verdadera conspiración contra la economía española y el bienestar de los españoles la dirige Zapatero con su incapacidad para abordar las reformas que incrementen el empleo. Además, España ha venido experimentando una peligrosa caída en los distintos índices internacionales que miden, justamente, las situaciones comparativas en las que están los países para competir entre sí por la atracción de la inversión y el desarrollo.

El informe de los profesores de la Universidad Complutense de Madrid, Francisco Cabrillo y Rogelio Biazzi, publicado por FAES demuestra el retroceso de España hacia la segunda división.

martes 19 de enero de 2010

El Teotoburgo de Griñán

Antonio Barreda Alcobet

Cuenta Suetonio, en su vida de los doce césares, que Augusto frecuentemente se golpeaba la cabeza contra una puerta y gritaba: Quintilio Varo. ¡Devuélveme mis legiones! Hace unos meses se cumplían los dos mil años del desastre de Teotoburgo. En este bosque de Germania el caudillo querusco Arminio aniquiló tres legiones (la XVII, XVIII y XIX), seis cohortes y una unidad de caballería. En aquella batalla perecieron más del 90% de aquellas tropas y se perdieron las insignias sagradas de las legiones: las águilas imperiales. El hecho fue tan grave que para que no quedase mancha en el honor por perder las insignias quedaron para siempre extintas las legiones XVII, XVIII y XIX.

Estos días se empiezan a conocer las encuestas oficiales que dan un vuelco electoral en Andalucía. Por primera vez desde el advenimiento de la democracia, el PP tienen serias opciones de asaltar democráticamente la Junta de Andalucía. Y esto ya no se debe al desgaste de un modelo que ha venido funcionando en Andalucía los últimos 25 años. Se debe el fracaso estrepitoso de toda una política y de toda una generación política del Partido Socialista que ha gobernado, en muchos casos, como si fueran los dueños de la región y no tuvieran que dar explicaciones a nadie de sus actos y de sus decisiones políticas. De unos dirigentes que han provocado la mayor tasa de paro de toda la historia andaluza en menor tiempo y que no saben cómo salir de la crisis en que se ha instalado la economía andaluza gracias a su gestión.

Pero el Partido Socialista sigue sin entender el mensaje, sigue instalado en la soberbia y en el gobierno con una ansiedad impropia de estados democráticos. Para ellos los demás siguen equivocados, el cambio solo es posible si lo practican ellos. Hace años el Partido Socialista asustaba con aquello de que viene el lobo del Partido Popular, a los pensionistas con las pensiones, a los jóvenes con reformas laborales, a los trabajadores y trabajadoras con el despido libre, y a los jornaleros con el fin del P.E.R.. Era aquello de o ellos o la nada. Y el PP gobernó en Madrid desde el 96 hasta el 2004 y salvaron el sistema público de pensiones, lograron la mayor generación de empleo en democracia, aun no está instalado el despido libre y se reformó el P.E.R. ampliando su cobertura geográfica.

Este mensaje del miedo ya no cala, ya no llega a la totalidad de Andalucía. Pero gracias a él, el PSOE se ha considerado dueño absoluto del parlamento andaluz. No ha dejado crear una sola comisión de investigación las últimas legislaturas, no ha querido responder a la oposición sobre su acción de gobierno y menos aun responder de cualquier gestión negativa. La instalación de la arrogancia como nueva forma de gobernar viene ya desde los tiempos de Borbolla, se amplió con Manuel Chaves y con su lugarteniente Zarrías, y sigue instalado con fuerza por todos los despachos de los altos cargos de las Consejerías, apoyado convenientemente por toda la prensa amiga, esa prensa que se ha venido en denominar ya como la poderosa mayoría mediática.

Pero la historia no perdona, el tiempo de gobierno del PSOE empieza a tocar a su fin. Aun debemos esperar los últimos coletazos del régimen y del apoyo de la prensa adicta, pero los andaluces ya empiezan a levantarse a pedir una Andalucía Libre, y cuando apoyen el cambio se verán otras formas y otras políticas más solidarias y mejores que no han dejado llegar. Ahora tienen la oportunidad y si, como todo señala, el resultado de las encuestas se lleva a las urnas, entonces, para muchos de nosotros, el Suetonio andaluz escribirá que Manuel Chaves paseaba por el palacio de San Telmo y frecuentemente se golpeaba la cabeza contra una puerta y gritaba: Griñán. ¡Devuélveme la Junta de Andalucía!

jueves 17 de diciembre de 2009

Los socialistas traicionan a los andaluces

Antonio Sanz, Secretario General del PP andaluz, demuestra que los socialistas jamás creyeron en el pago de la Deuda Histórica a Andalucía

jueves 10 de diciembre de 2009

La Caixa aprovecha la debilidad del sistema financiero andaluz

Antonio Barreda Alcobet

Ayer el consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía avaló una financiación de 851 millones de euros para pymes y vivienda protegida. La mayor aportación será a las Pymes a través de tres fondos de titularización constituidos por las entidades La Caixa, con un importe nominal máximo de 500 millones de euros, Cajamar, con 300 millones, y Cajasol, con 190 millones. El relativo a vivienda protegida lo promueve Unicaja y estará dotado con 200 millones de euros. En total, el importe de estas operaciones asciende a 1.190 millones de euros, de los cuales el Gobierno andaluz avala un máximo de 851. La Caixa se constituye así en el mayor aportador al sistema financiero andaluz y se pone por delante de todas las cajas andaluzas.

Según informó la propia Junta la medida “se realizará mediante el otorgamiento de la garantía de la Junta a los fondos de titulización de activos que constituirán estas entidades en el primer trimestre de 2010. Esta fórmula de la titulización consiste en un sistema de crédito indirecto por el que la banca cede a una sociedad gestora sus derechos de hipotecas, préstamos o contratos de 'leasing', entre otros, a cambio de liquidez”. Además, añade que “de los cuatro avales autorizados, tres se conceden condicionados al compromiso de las entidades promotoras de reinvertir la liquidez obtenida en la financiación de la actividad productiva de las pymes, mientras que el cuarto se dirigirá a particulares, promotores y constructores para impulsar la vivienda protegida.” La Junta indica que “los avales se harán efectivos una vez constituidos los fondos de titulización ante la Comisión Nacional del Mercado de Valores antes del 31 de marzo de 2010. El compromiso de reinversión por parte de las entidades deberá materializarse en el plazo de 24 meses y contar con un importe mínimo del 30% del total avalado durante el primer año.”

La Caixa es la caja que mayor aporta al fondo de titularización de las Pyme, 500 millones de euros. Esta caja viene tomando posiciones en el sistema financiero andaluz desde que en noviembre de 1995 llegó a un acuerdo para adquirir el 60% del Banco Granada-Jerez. La operación supuso para la entidad de ahorros catalana un desembolso de 11.700 millones de pesetas. El Banco Granada-Jerez, fruto de la fusión de las dos entidades pertenecientes antiguamente al Banco Central Hispano, era propiedad del Banco Alcalá, controlado por la familia Argüelles. Con esta operación financiera la Caixa se encontró con una red de 236 oficinas repartidas por toda Andalucía y fue su punta de lanza para introducirse de lleno en la región compitiendo directamente con las cajas andaluzas en su propio terreno.

Este golpe de efecto debió dejar sin habla a más de un cargo del gobierno regional y desde entonces empezó la aceleración de la fusión de las cajas andaluzas que quedaban. Desde 1991 se habían fusionado para formar Unicaja, la Caja de Cádiz, la de Almería, la de Ronda, Antequera y Málaga. El Monte se fusionó con la Caja de Huelva y San Fernando con la de Jerez. Pero la Junta quería más, quería una caja única en la región. La Junta empezó por regular la fusión de las cajas y sacó la Ley de Cajas Andaluzas de 16 de diciembre de 1999, modificada por el Decreto-Ley 2/2009, de 20 de octubre, por el que se modifican determinados artículos de la Ley 15/1999, de 16 de diciembre, de Cajas de Ahorros de Andalucía. Pero no contó con la rebelión protagonizada en El Monte y San Fernando por Beneroso y López Benjumea que iniciaron una fusión de sus entidades a la que llamaron Alcaja y que les costó, a la larga, el puesto a ambos.

La Caixa ha aprovechado la debilidad del sistema financiero andaluz para expandirse y Andalucía es la comunidad autónoma donde tiene más oficinas abiertas fuera de Cataluña, con 676 repartidas por la geografía andaluza, y unos 3.000 empleados. Esto la convierte en la segunda caja de Andalucía por oficinas, detrás de Unicaja y a la que ya amenaza directamente en liderazgo en la región. La Caixa ha apostado claramente por el mercado andaluz y fruto de ello es la creación de un departamento específico para atender las necesidades del sector agrario o la constitución, junto con Lamaignere, la gestora de seguros Coface y Extenda, de Logipymes, para respaldar la internacionalización de las empresas andaluzas. Esta apuesta por las empresas ha hecho que La Caixa abra en Sevilla su oficina de empresas más grande de España, a la par que seis en total en Andalucía. Estos centros se destinarán a compañías que facturen más de 10 millones de euros. Este mercado engloba en la Comunidad autónoma a unas 1.200 firmas, de las que la provincia de Sevilla posee 550 empresas.

jueves 26 de noviembre de 2009

La pasarela de Rodríguez

Antonio Garrido

Los romanos se atribuían el mérito de haber llevado al género satírico a su más alta expresión frente a los griegos que, con pleno derecho, consideraban a la tragedia de su propiedad. Los norteamericanos, a su vez, son los dueños del espectáculo. Quienes hemos vivido años en aquella nación-continente y lo hemos hecho desde lugares privilegiados para la observación lo podemos corroborar. Todo es un gran montaje y la política no podía ser una excepción; y no de ahora sino casi desde el nacimiento de su república tras la guerra de la independencia.

Espectáculo y sentimientos, imágenes y frases cortas, luces y colores, globos al cielo, música, actores y actrices, pasarela y alfombra, allí es normal, aquí no tanto, pero el PSOE de Rodríguez aprende pronto y no hace ascos a todo lo que le pueda dar votos y más en una situación como la que vivimos. Se ha criticado el musical de días pasados, no voy a entrar en esa senda, quiero explicar, si me es posible, la razón de tanta fanfarria y de tanto ministro y ministra travestidos de modelos por unos minutos, vieja y nueva guardia unidas en la transmisión de la nada optimista, del vacío envuelto en celofán de colores, de la palabrería hueca con sonrisa de payaso bobo pero simpático.

Allá va el garbo y donosura de la vice, allá el atuendo frailuno del de Educación, como le corresponde, la pijez, permítaseme el palabro, de Bibiana, tan inane por dentro como por fuera, el gesto adusto de quien no tiene ni la menor idea de economía, y así hasta la llegada apoteósica del dúo, Rodríguez y Sonsoles, imagen de hermanos, casi clones el uno de la otra y al revés. Claro está que para muchos esta es una percepción demagógica y falaz y consideran el colmo de la naturalidad, de la elegancia y del tronío a este gabinete; allá cada cual, esa es la verdadera libertad.

La pasarela de ministros era el coro de diseño para transmitir una imagen juvenil, dinámica, ágil, frente al vacío de los contenidos; aquí está la clave, le cambio una imagen por un pensamiento; de lo segundo no tengo, pues nada, déme de lo primero, de eso sí, hasta reventar. Allá iban para cantar las glorias de Rodríguez y les garantizo que funciona, lleva funcionando cinco años llenos de desastres objetivos y de mensajes subjetivos, impresionistas, mal articulados pero con muy buen rollito, de eso se trata de tener buen rollito, la realidad es otra cosa, aburrida, llena de colas de parados, de autónomos que cierran; de eso se trata, de vender que papá Rodríguez vela por todos. La sociedad española es muy dada a engatusarse con cualquier fruslería que les suene bien, es, guste o no, una sociedad posbarroca en la que la imagen vale más que el contenido.

Rodríguez articuló sonidos y poco más, alzó la voz en su universo mediático para proclamar dos cosas, la recesión ha pasado ya aunque no sepa ni pueda dar un dato al respecto, pero suena bien, a qué sí, a que es mejor creerlo que rebuscar en los contenedores de basura, o, para ser exactos, seguimos rebuscando pero con la ilusión de que esta pesadilla se acabará muy pronto. El segundo ¿mensaje? La nueva ley que va a sostener todo lo sostenible; eso no se lo cree nadie pero queda muy bien y los ecologistas y la izquierda extrema se pone como una moto. La nueva ley que va a cambiar el modelo de producción en un país donde no se produce, donde se trabaja muy poco porque la cultura dominante es la de los derechos y no la de las obligaciones, un país con un paro estremecedor, con una educación por los suelos y con una investigación que es para echarse a llorar por las esquinas.

Ya lo sé, es mejor el jazz y los presentadores idiotizados que hacen preguntas idiotas y se lo llevan calentito pero ojo y cuidado, así se ganan votos a espuertas y no hay que subestimar una estrategia que les está dando magníficos resultados.

jueves 19 de noviembre de 2009

El delfín Griñán aspira al principado

Antonio Barreda Alcobet

Anda el hombre estos días llorando por toda Andalucía reclamando el cargo que aun ostenta el huido Manolo de Secretario General del PSOE en Andalucía. Manolo se fue a Madrid huyendo de un gobierno –su gobierno– que había fabricado 1 millón de parados en Andalucía y sabía que su imagen y su poder tenían los días contados en la región. Él que había ganado las elecciones siempre desde la defenestración de Borbolla no quería ser el primer socialista que perdiera la Junta de Andalucía, no quería que su nombre apareciera en los libros con la imagen de un derrotado sexagenario perdedor. Por eso recogió sus pocas pertenencias y se marchó a Madrid con su fiel escudero Zarrías dejando en la interinidad andaluza a Griñán porque no se fiaba de los demás. Y parece que no se equivocaba. Griñán cada día manda menos en el PSOE y exige un congreso extraordinario para quedarse con todo el poder. El delfín aspira ya al principado.

Pero Manolo se equivocó de destino. Madrid no es Sevilla, ni el gobierno nacional es la Junta de Andalucía, ni la prensa de Madrid es la callada y cómplice prensa andaluza. En Madrid no tiene brillo propio y está opaco. Manolo ha descubierto que no tiene el poder que tiene en el sur, ni se lo dejan tener. Blanco no se fía del muñidor que ha traído, Pajín representa la poderosa cuota femenina, y Bibiana está ausente en un fabulado ministerio sin contenido y no se atreve a moverse. Ha aprendido que es joven y que tiene una carrera por delante libre de las viejas glorias andaluzas, ella encarna la segunda generación de socialistas en el poder. Sabe que Manolo representa el pesado pasado felipista y no está dispuesta a hipotecar su futuro quemándose estérilmente en una guerra que no es suya. Ella tiene otros intereses y representa a otros patrones en Madrid. Ella es la cuota alcalareña, el delfín sobre el que otros tienen depositadas sus esperanzas.

Pero Manolo guardaba un as en la manga. Se había traído consigo la silla de la secretaría general del PSOE-A, una silla con mucho poder y mucho peso. Pero no contaba con que el desgaste de Minas de Aguas Teñidas le pasaría factura a la larga. Manolo estaba herido y nadie se acercaba a ver cómo estaba. Le estaban empezando a abandonar a su suerte. Sus pretorianos en Madrid deben de mirarse a estas alturas incómodos por haber dejado todo su futuro en una apuesta de pasado.

Estoy seguro que Plutarco no hubiera dejado pasar a un personaje como Manolo, que a lo Claudio llegó a ostentar todo el poder en el PSOE en ausencia de todos los que estaban en la foto de la tortilla. Zapatero lo sabía cuando se presentó a la Secretaría General. Sabía que debía de rodearse de viejos generales para que no le disputasen la silla. Aprendió a atraerse a Bono, el derrotado, para cerrar las heridas y tapar las hemorragias que provocan los enemigos. Pero Bono resultó ser más de plástico que de metal político. Descubrió, como Chaves ahora, que Madrid le venía demasiado grande, que él era un hombre sencillo, de pequeña capital, acostumbrado a arenas menos movedizas y el ministerio de defensa resultó que tenía quitada la espoleta, allí descubrió que a él lo que le gustaba era el parlamento de las provincias, más tranquilo, más relajado, donde mandaba de verdad y donde la mayoría absoluta le convertían en un líder mediático local.

Pero, como Chaves ahora dejó heredero, y Barreda – apellido como el mío sin ser familia – dejó de ser delfín y ocupó su silla vacante. Ya no había vuelta atrás, la transición era irreversible. Manolo lo está viendo ahora, como Bono, como vidas paralelas, que el delfín ya no quiere estar tutelado desde la distancia, quiere la silla, el poder y el cargo. Lo reclama como suyo porque ahora se sabe débil en el partido y no quiere compartir el mando con otros ni con familias de otros. Pero Andalucía es más conflictiva que la nueva Castilla. Bono no tenía a Pizarro, pero Griñán sí. Pero estos dos antes de empezar juntos habían dejado poco de los hombres de Zarrías. Vallejo creo que a estas alturas ya sabe el guión de esta película.

Pizarro actúa con lealtad a Manolo, juntos llegaron a las más altas cotas de poder en el partido, juntos iniciaron la renovación y liquidaron los restos de un guerrismo sentenciado. Cumplieron fielmente las órdenes de Felipe. Cuando llegó Manolo el antiguo Isidoro indicó al partido que el presidente de la Junta debía ser el Secretario General del partido. La orden era que tenía que salir con el 100% y en aquel congreso a Emilio Carrillo le dio por presentar una lista alternativa. Quienes allí estuvieron lo contaron porque lo vivieron. Eran los renovadores contra los sueños efímeros de los auto titulados turborenovadores. Después Manolo empezó el trabajo. Caballos volvió resucitado a tener mando y a hacer el encargo de liquidador político por el que pasará a la historia del partido. El guerrismo fue despareciendo hasta que el propio Alfonso Garrido se diluyó tras un epílogo donde sustituyó al huidizo Copete que se asustó cuando vio lo que se le venía encima.

En aquellos años Zarrías fue recuperado. De borbollista a manolista. Todo en uno y finiquitó el poder de Leocadio Marín en Jaén. Era otro resucitado. Volvió con más ganas y con más ahínco y su trabajo fue recompensado con la Consejería de Presidencia. Desde allí fue el brazo político de Manolo en la Junta, con Pizarro en el partido. Dos cabezas, dos destinos, dos discursos que eran siempre del mismo. Como toda historia andaluza mientras Sevilla y Málaga se miran siempre de reojo otros siempre tienen el beneficio. Jaén y Cádiz coparon el poder en el partido y en la Junta. Reparto muchas veces equitativo. Sevilla y Málaga siempre tenían amputadas sus consejerías. En este tiempo se fue cociendo y creciendo el poder de Alcalá de los Gazules. Desde Blanco hasta Perales, desde Pizarro a Bibiana, y en medio nombres que aun continúan.

Aquellos años llevaron a Manolo a la cumbre de su poder y de su mando. No tenía enemigo dentro, controlaba el aparato y tenía dos cabezas a su lado que no eran una bicefalia. Tenía una especie de dos prefectos del pretorio –salvando distancias-, uno en el palacio de San Telmo y otro en la calle San Vicente. Y los dos se complementaban. Uno controlaba desde dentro el partido y el otro controlaba desde dentro de palacio a los cargos políticos del partido. La dualidad le vino bien a Manolo, se despreocupó del aparato y las cuestiones del aparato y se dedicó a ser un simple manigero político regional, no permitiendo que nada ni nadie se moviera de la foto fija en que convirtió la política en Andalucía.

Pero su último mandato se complicó. La crisis negada y el pleno empleo prometido se convirtieron en una pasada losa. El contador de parados aumentaba y la débil economía regional saltaba por los aires. Andalucía sufría en sus carnes el impacto más duro. Uno de cada cuatro parados era andaluz. La escena andaluza cambió tan de repente que Manolo lo vio claro y se fue a Madrid. Y dejó a Griñán nombrado como un interino. Pero Griñán no había tejido la ferrea tela de araña de Manolo en Andalucía. Él que hubo un tiempo que se fue a Madrid y fue –como Manolo– ministro de trabajo en una época de crisis –también como a Manolo–. Después, vegetó en el Congreso de los diputados y eligió volver al Sur. Manolo le entregó una Consejería de peso como Economía y Hacienda y luego le cedió la Casa Rosa en vez del palacio de San Telmo. Le dejó a Pizarró, pero no a Zarrías. Griñán no era el jefe del partido y cada día se daba cuenta que las familias estaban en la sombra de la provincia moviendo ficha en un juego que él no controlaba. Pizarro entró en el gobierno para ejercer de sí mismo y de Zarrías, controlando precisamente la Consejería más territorial, Gobernación. Pero Griñán no tenía el mando, el Delfín no estaba seguro y quería el poder del aparato del partido, quería la última herramienta que le quedaba al manijero. Y las exige por derecho, no de sangre, sino de nombramiento.

Hoy el grupo Joly nos ilumina diciéndonos que en enero o febrero de 2.010 habrá congreso extraordinario del PSOE-A. Griñán parece que se sale finalmente con la suya y Manolo tendrá que entregar el último recurso político que le quedaba: su cargo de secretario general del partido. Parece que asistimos a las últimas horas de Manolo como político en Andalucía. Griñán acelera su retiro, y no a Yuste. El Delfín Griñán aspira al principado.